mar 22a. Ordinario año Par (Id=589)

Primera Lectura

El ser humano, con su sola inteligencia, no puede comprender las cosas del Espíritu de Dios. En cambio, el ser humano espiritual puede juzgar correctamente todo

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios
2, 10b-16

Hermanos: El Espíritu lo escudriña todo, incluso hasta lo más profundo de Dios. En efecto, ¿quién conoce lo íntimo del hombre a no ser el mismo espíritu del hombre que está en él? Del mismo modo, sólo el Espíritu de Dios conoce las cosas de Dios. Nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que procede de Dios, para que conozcamos las gracias que Dios nos ha otorgado.
De esto hablamos, no con palabras aprendidas de la sabiduría humana, sino aprendidas del Espíritu, adaptando lo que es espiritual a quienes poseen el Espíritu de Dios.
El hombre mundano no capta las cosas del Espíritu de Dios. Carecen de sentido para él y no las puede entender, porque sólo se comprenden a la luz del Espíritu. Por el contrario, quien posee el Espíritu lo discierne todo y no está sujeto al juicio de nadie. Porque, ¿quién conoce el pensamiento del Señor para poder darle lecciones? Nosotros, sin embargo, poseemos el modo de pensar de Cristo.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Sal 144, 8-9.10-11.12-13ab

El Señor es justo y bondadoso.
Iustus est Dominus in ómnibus vìis suis

El Señor es compasivo y misericordioso, lento para enojarse y generoso para perdonar. Bueno es el Señor para con todos y su amor se extiende a todas sus criaturas.
El Señor es justo y bondadoso.
Iustus est Dominus in ómnibus vìis suis

Que te alaben, Señor, todas tus obras y que todos tus fieles te bendigan; que proclamen la gloria de tu reino y den a conocer tus maravillas.
El Señor es justo y bondadoso.
Iustus est Dominus in ómnibus vìis suis

Que muestren a los hombres tus proezas, el esplendor y la gloria de tu reino. Tu reino, Señor, es para siempre, y tu imperio por todas las generaciones.
El Señor es justo y bondadoso.
Iustus est Dominus in ómnibus vìis suis

El Señor es siempre fiel a sus palabras y bondadoso en todas sus acciones. Da su apoyo el Señor al que tropieza y al agobiado alivia.
El Señor es justo y bondadoso.
Iustus est Dominus in ómnibus vìis suis

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Un gran profeta ha surgido entre nosotros. Dios ha visitado a su pueblo.
Prophèta magnus surrèxit in nobis, ete Deus visitàvit plebem suam
Aleluya.

Evangelio

Sé que tú eres el Santo de Dios

† Lectura del santo Evangelio
según san Lucas

4, 31-37

Gloria a ti, Señor. En aquel tiempo, Jesús fue a Cafarnaún, ciudad de Galilea, y los sábados enseñaba a la gente, que estaba asombrada de su enseñanza, porque hablaba con autoridad. Había en la sinagoga un hombre poseído por un demonio inmundo, que se puso a gritar muy fuerte: "Qué tenemos nosotros que ver contigo, Jesús Nazareno? ¿Has venido a destruirnos? Yo sé quién eres: el Santo de Dios". Pero Jesús le ordenó: "¡Cállate y sal de ese hombre!" Entonces el demonio tiró al hombre por tierra en medio de la gente, y salió de él sin hacerle daño. Todos se llenaron de asombro y se decían unos a otros: "¿Qué tendrá su palabra? Manda con autoridad y poder a los espíritus inmundos, y éstos se salen". Y su fama se extendía por todos los lugares de la región. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

[Misa]